Denuncian ante el fiscal al jefe de las Viviendas Militares por prevaricación y allanamiento
Domingo, 24 de septiembre de 2006
DEFENSA / Escándalo en la delegación del Invifas
El teniente coronel Rivas ha permitido presuntamente al ex ‘número 3′ de la Base Naval que disfrute al mismo tiempo de dos viviendas del Ejército durante 7 años / Ambos son amigos y compañeros de regatas
M. A. RUIZ
PALMA.- La esposa de un alto mando de la Base Naval de Porto Pi ha presentado ante la Fiscalía una denuncia contra el delegado del Instituto de la Vivienda de las Fuerzas Armadas (Invifas) en Baleares, el teniente coronel Manuel Rivas González, por los presuntos delitos de allanamiento de morada, prevaricación y fraude a la Hacienda pública.
Entre los hechos que se imputan a Manuel Rivas en la denuncia se encuentra haber permitido que el capitán de fragata Ricardo Álvarez-Maldonado, ex jefe de Órdenes de la Base Naval, disfrutara durante casi siete años de dos viviendas militares al mismo tiempo, algo que prohibe taxativamente la Ley 26/1999 de medidas de apoyo a la movilidad geográfica de las Fuerzas Armadas y la propia normativa del Invifas.
El capitán de corbeta Ricardo Álvarez-Maldonado (ascendido el pasado mes de julio a capitán de fragata) llegó destinado al Sector Naval el 17 de abril de 1998 y, desde el primer momento, pasó a ocupar gratuitamente en razón de su cargo un amplio pabellón militar gestionado por el Invifas. Se trata de un espacioso inmueble de dos plantas, situado en el interior de la Base de Porto Pi.
Un año después, Álvarez-Maldonado logró que la delegación del Invifas en Baleares le adjudicara una vivienda propia, situada en la calle Sobreposat de Palma, en una polémica subasta celebrada el 25 de junio de 1999. Desde ese momento, y hasta el pasado 30 de agosto, el capitán de fragata ha continuado residiendo en el pabellón de la Base Naval, pese a ser al mismo tiempo titular de la vivienda del Invifas adjudicada en la calle Sobreposat, según la denuncia presentada en Fiscalía.
De acuerdo con la Ley 26/1999, el teniente coronel Manuel Rivas, en su condición de delegado del Invifas, estaba obligado a revocar la adjudicación de esta vivienda de la calle Sobreposat si Álvarez-Maldonado no la utilizaba como residencia habitual.
El propio documento administrativo por el que se cede su uso indica que será motivo de revocación si el beneficiario «no destina la vivienda a domicilio habitual y permanente». Sin embargo, pese a ser titular de la nueva vivienda adjudicada, de la que se convertiría en propietario, el ex jefe de Órdenes del Sector Naval ha seguido residiendo hasta el pasado 30 de agosto en el pabellón de cargo de la Base Naval, sin tener que pagar ningún tipo de alquiler ni gastos de luz y agua. En total, siete años vulnerando la Ley que regula el uso de las viviendas militares, según la denuncia.
El teniente coronel Rivas era consciente de estos hechos, pues a ambos les une una estrecha amistad y, de hecho, son compañeros de regatas: no podía desconocer que Álvarez Maldonado era adjudicatario de una vivienda en la calle Sobreposat, ni que seguía residiendo en la Base Naval, a pocos metros del muelle donde Rivas tiene atracado habitualmente su yate.
Y pese a ello, el delegado del Invifas no tomó ningún tipo de medida para desahuciar a su amigo y cumplir la Ley, motivo por el que ha sido denunciado ahora ante la Fiscalía por prevaricación.
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